
Ingredientes:
Para la base:
200g de galletas tipo digestive
100g de mantequilla derretida
Para el relleno de chocolate blanco:
300g de chocolate blanco, troceado
400ml de nata para montar (crema de leche)
200g de queso crema
100g de azúcar glas (azúcar impalpable)
6 hojas de gelatina (o 10g de gelatina en polvo)
1 cucharadita de extracto de vainilla
Para la decoración (opcional):
Chocolate blanco rallado
Frutas frescas (fresas, frambuesas, arándanos)
Instrucciones:
Preparación de la base:
Tritura las galletas hasta que se conviertan en migajas finas. Esto lo puedes hacer utilizando una licuadora o colocando las galletas en una bolsa y pasando un rodillo por encima.
Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas.
Presiona la mezcla de galleta y mantequilla en el fondo de un molde para tartas desmontable, asegurándote de cubrir todo el fondo de manera uniforme.
Refrigera la base de galleta mientras preparas el relleno.
Preparación del relleno de chocolate blanco:
Pon las hojas de gelatina en un bol con agua fría para hidratarlas durante unos 5 minutos. Si estás usando gelatina en polvo, sigue las instrucciones del paquete para disolverla.
En una olla pequeña, calienta la mitad de la nata para montar (crema de leche) a fuego medio hasta que comience a hervir.
Retira del fuego y agrega el chocolate blanco troceado a la nata caliente. Deja reposar unos minutos y luego mezcla hasta que el chocolate se haya derretido por completo y la mezcla esté suave.
En un bol grande, bate el queso crema, el azúcar glas y el extracto de vainilla hasta que estén suaves y cremosos.
Exprime el exceso de agua de las hojas de gelatina hidratadas y agrégalas a la mezcla de chocolate blanco caliente, removiendo hasta que se disuelvan por completo.
Incorpora la mezcla de chocolate blanco a la mezcla de queso crema, mezclando bien hasta obtener una mezcla homogénea.
En otro bol, bate el resto de la nata para montar (crema de leche) hasta que forme picos suaves. Luego, incorpórala suavemente a la mezcla de chocolate blanco y queso crema, mezclando con movimientos envolventes hasta que esté bien combinado.
Montaje:
Vierte la mezcla de chocolate blanco sobre la base de galleta en el molde, alisando la superficie con una espátula.
Refrigera la tarta durante al menos 4 horas, o hasta que esté firme.
Una vez que la tarta esté bien fría y firme, puedes decorarla con chocolate blanco rallado y frutas frescas si lo deseas.
Corta en porciones y sirve. ¡Disfruta de esta deliciosa tarta de chocolate blanco!
Esta tarta de chocolate blanco es una opción perfecta para los amantes del dulce y es ideal para ocasiones especiales o simplemente para disfrutar en cualquier momento del día.